Famosa por sus presuntas connotaciones históricas (las Minas del Rey Salomón) y por las ruinas de su templo, esta zona situada al norte del golfo de Aqaba, a unos 25 Km de Eilat, era el centro de una gran explotación egipcia de mineral de cobre. Además de un santuario semita arcaico, fue descubierto en este lugar un templo de Hathor. Las inscripciones que cubren el período de 50 años (desde el reinado de Seti I al de Ramsés V), demuestran el alto grado de actividad cultural de este emplazamiento. Fruto inequívoco de su exótico paisaje desértico, el templo tenía numerosos elementos híbridos egipcios y locales y, en el cuarto y último estrato de las ruinas del santuario, ha sido descubierta una impresionante serpiente de cobre con cabeza de oro.
Excavado al pie de los Pilares del Rey Salomón, servía a los miembros de las expediciones mineras egipcias y también a sus colegas locales. El santuario consistía en un patio abierto que medía 9 x 6 metros, con un naos (cámara de culto), donde se había cavado un nicho en la roca, aparentemente para colocar una estatua de Hathor. El templo resultó muy damnificado por un terremoto y fue reconstruido durante el reinado del faraón Ramsés II (1304 – 1237 a.C.), ampliándose el patio (10 x 9 metros) y agregándosele un nuevo piso blanco sólido. Las paredes estaban hechas de arenisca y granito del lugar pero la fachada era de arenisca blanca de la zona minera.
El templo, con sus dos columnas cuadradas coronadas por bustos de Hathor, debe haber sido una vista interesante a la luz del sol naciente. En el patio del templo había un taller para el forjado de estatuillas de cobre usadas como ofrendas. Entre los hallazgos en este templo hay inscripciones jeroglíficas que incluyen sellos de la mayoría de los faraones que reinaron en los siglos XIV – XII a.C. Había además otros numerosos objetos egipcios para ofrendas.
El templo actualmente se encuentra en territorio de Israel. |