La cámara funeraria está flanqueada por cuatro grandes almacenes al norte y al sur, en tanto que otra serie de salas secundarias más pequeñas se dispone al este y al oeste. La infraestructura mide 22,60 x 10,20 mts y la cámara funeraria fue cavada bajo tierra hasta alcanzar 3,10 mts de profundidad, en tanto las demás cámaras llegan hasta un metro más abajo que aquella. Un detalle curioso hallado por Emery es un nicho sobre la cara sur de la cámara funeraria que contenía los esqueletos de dos gacelas; asimismo, parece que esta sala estaba revestida con paneles de madera con incrustaciones de tiras de oro en láminas: las tumbas más tempranas tenían un revestimiento hecho de esteras coloreadas pegadas a la pared. La superestructura era muy amplia y se encontraba dividida en cuarenta y cinco compartimientos, presentando la típica "fachada de palacio" en el muro externo, hecha de batientes de piedra caliza encalados en blanco en el exterior y pintados de rojo en los interiores. Alrededor de la fachada se había construido un zócalo sobre el cual se dispusieron trescientas cabezas de toro modeladas en barro, adornadas con cuernos auténticos. Dentro de la superestructura se halló una enorme cantidad de vasijas de piedra y cerámica, junto con numerosas impresiones de cilindro-sellos, piezas de esquisto y sílex, peones de juego, mobiliario, cabezas de flechas en piedra, un anillo de oro y una tablilla de madera. Se hallaron nueve tablillas más en la cámara funeraria y algunas otras en los almacenes inferiores. En éstos, se encontraron objetos en marfil, posiblemente, en sus orígenes, cajas y contenedores; y una banda que presentaba el serej de Hor Dyer, el nombre propio Sejemka-Sedy, un león delgado y la pata de un toro, seguramente designando el contenido de la caja a la cual alguna vez perteneció. En la cámara funeraria misma se hallaron los restos de un/a adulto/a joven, cuya edad se calculó en unos veintiséis años, junto con mucho mobiliario destruido y vasijas de piedra y cerámica; igualmente se recuperaron sandalias, herramientas de cobre, objetos de tocador, cuero, oro, y objetos de uso ignoto. La mastaba estaba rodeada por un muro de cerramiento de casi 0,95 mts de espesor, más allá del cual se encontraron sesenta y dos tumbas subsidiaras en una sola hilera, excavadas en dos trincheras continuas, que fueron compartimentadas con muros de ladrillos de adobe. Una hilera corría alrededor de los muros oeste y sur, en tanto la otra está en el extremo norte del lado este. Sobre el lado norte hay otro muro. Cada una de las sepulturas subsidiarias tiene su propia y separada superestructura constituida por una mastaba pequeña de barro rellena con cascajos y de tope redondeado. Miden entre 1,75 x 1,45 mts y tienen menos de 0,50 mts de altura. Sus ocupantes, aunque se supone que es una tumba particular y no áulica, fueron objeto de un ritual de sacrificio humano. Aparentemente, se trata de servidores, entre los que se hallaron los restos de un enano y los de varios perros. Esta mastaba fue robada e incendiada poco después del enterramiento de su propietario, y tiene evidencias de haber sido restaurada bajo el gobierno de Hor Qaa, limpiándose de nuevo la cámara funeraria y reforzándose con un muro de ladrillos de 1,20 mts de espesor. |